ILUMINACION y MUEBLES: 10 errores que debes evitar

ILUMINA BIEN LOS MUEBLES

Al iluminar la casa y los muebles del salón, el recibidor o el dormitorio casi siempre cometemos los mismos errores. Para evitarlos, hemos consultado con nuestro equipo de decoración, y nos han contado los diez puntos en los que fallamos con más frecuencia… y cómo evitarlos. Toma nota, porque una iluminación adecuada es el primer punto para una decoración acertada.

1. RECIBIDOR CON LUCES CEGADORAS, MOLESTAS Y FRÍAS.

Los recibidores no son lugares de trabajo: se trata de una zona de paso, en la que la primera impresión cuenta. Por ello la luz debe ser cálida. No apuestes por los focos halógenos, e inclínate por los apliques y lámparas de pie. Para completar la decoración, si la iluminación es insuficiente, apóyate en una lámpara de sobremesa.

2. FOCOS ENCIMA DEL SOFÁ QUE DESLUMBRAN AL SENTARSE.

No se deben colocar focos encima de los sofás: es inevitable que las personas que se sientan bajo ellos se sientan deslumbradas. Además, crean un clima frío. Sustitúyelos por lámparas de pie con pantalla y de sobremesa (de 60 w si son bombillas y de 50 w si son halógenas).

3. DEMASIADA LUZ EN EL SALÓN.

Suele ocurrir por el abuso de los focos halógenos, más indicados para pasillos. Si ya los tienes instalados, incorpora varias fases de encendido e incluso potenciómetros para regular la intensidad de la luz y destacar diferentes zonas del salón. Añade lámparas pequeñas de luz cálida en rincones clave. Lo ideal, si aún estás a tiempo es utilizar lámparas de pie dirigidas al techo o apliques en las paredes.

4. UNA LIBRERÍA OSCURA Y PESADA.

Una librería de madera oscura y cargada de libros pesa mucho en el ambiente y resta luminosidad. Necesita luz puntual. Conseguir esa luz no es nada difícil: instala una serie de focos halógenos de baja intensidad, o focos empotrados en el techo, o uno bañador de pared. Trata de que queden iluminados todos los estantes, resulta antiestético iluminar unas estanterías si y otras no.

5. LÁMPARAS DIRECTAMENTE COLGADAS SOBRE LA CAMA.

¿Para que sirve una lámpara sobre la cama? Se trata de una luz general pero que siempre deslumbra. Lo ideal sería colgar varios apliques en las paredes o plafones en el techo, para repartir la luz por toda la habitación. Para la creación de un clima cálido, son imprescindibles lamparitas sobre las mesillas o dos lámparas de techo colgadas muy bajas sobre las ellas. No olvides poner interruptores conmutados.

6. LUZ EXCESIVA SOBRE LA MESA DEL COMEDOR.

Ocurre si la lámpara está muy baja o demasiado alta: produce deslumbramiento en los comensales. Lo perfecto es que la bombilla se encuentre a una distancia entre 60 y 80 cm., y que no se vean sus filamentos. Utiliza bombillas incandescentes, las halógenas son duras y dan calor. En una mesa rectangular lo ideal seria que la lámpara fuera alargada, pero sino lo es así, cuelga dos lámparas. Si es redonda utiliza un modelo circular. Los focos no van bien, ya que si el haz es amplio deslumbrará a los comensales y si es pequeño no iluminará toda la mesa.

7. FRÍOS FLUORESCENTES PARA ILUMINAR LA COCINA.

La idea de instalar fluorescentes porque consumen poco no es recomendable. Sustitúyelos por focos halógenos o incandescentes. Ilumina la zona donde se vaya a trabajar con linestras debajo de los armarios altos.

8. SOMBRA Y POCA LUZ EN EL ESPEJO DEL BAÑO.

Para la iluminación del baño se suelen utilizar con acierto focos halógenos. Así se consigue una iluminación homogénea.
Entre los errores más frecuentes se encuentra el iluminar el espejo. Colocar linestras o bombillas incandescentes a ambos lados del espejo, y evitar que la luz de dichos focos ilumine la encimera.

9. UN PASILLO TEATRAL CON LUCES Y SOMBRAS CONTRASTADAS.

Si se ilumina el pasillo utilizando focos halógenos empotrados, puede ocurrir o que este muy iluminado o que se creen antiestéticos contrastes entre luces y sombras, creando un ambiente teatral. Para corregirlo, coloca unos apliques laterales que iluminaran hacia el suelo si los techos son muy altos, o al techo si son muy bajos. También puedes utilizar focos, pero sólo los de haz amplio (de 16ª 20 cm. de diámetro).

10. UNA ZONA DE ESTUDIO CON UNA LÁMPARA PUNTUAL.

¿No es cierto que casi siempre se centra la iluminación en la mesa de estudio, y el resto del espacio crea una sensación de penumbra? Para trabajar cómodamente la luz general es básica. Optar por una lámpara de techo. En la mesa de trabajo se necesita una luz puntual como la de un flexo, con una bombilla de unos 100 w. Refuerza algún punto de la habitación una lámpara de sobremesa o de pie con pantalla, para crear una luz cálida y ambiental.

ILUMINACION y MUEBLES: ILUMINAR EL EXTERIOR DE TU CASA

LOS MUEBLES Y LA ILUMINACION

Parece que cuando se termina de iluminar y amueblar todo el interior de la casa, ya se ha terminado el trabajo de decoración, pero eso no es así. El exterior es tan importante como el interior. Porches, jardines, terrazas, patios, entradas…hay que cuidar mucho la atmósfera de todos estos rincones de nuestra casa y en decorae te vamos a decir como hacerlo.

1. Lo primero que debemos hacer a la hora de ponernos a iluminar el exterior, es concebir los mismos criterios cromáticos y ambientales que hemos utilizado para el resto de la casa. Necesitaremos una luz que delimite los perímetros que queremos iluminar, eso sí, siempre teniendo en cuenta que nos tiene que dejar circular por la estancia sin peligro de tropiezos y que además esta iluminación tiene que ayudarnos a la hora de modelar los elementos decorativos que tengamos a nuestro alrededor…una planta, una tinaja…etc.

2. El porche de entrada. Para la entrada, lo mejor es una luz que ilumine bien la puerta pero sin llegar a deslumbrar, en estos casos, lo más aconsejable es una luz sectorizada. Si además tu casa se haya en un entorno rural, decorae apuesta por una luz de color amarillenta, como las que proporcionan las lámparas incandescentes.

3. La terraza. En las terrazas la luz se ha de repartir para así crear una sensación de amplitud, tanto si tu terraza es grande como pequeña. Debes poner unas luces suaves en los ángulos de las paredes y complementarlas con unos apliques en el centro de la mesa o en el suelo.
Si en la terraza tienes una mesita para comer, será conveniente que la enmarques con una luz puntual que se pueda dirigir hacia ella cada vez que se necesite.

4. El patio. Dependiendo del patio, la iluminación variará. Si tenemos un patio delimitado con vallas o paredes, alumbraremos mediante varios puntos de luz aplicados en la pared. No debemos olvidarnos, que estos puntos de luz, los deberemos aplicar a una altura media, cercanos al punto de vista del espectador.
Si lo que tenemos es un patio con plantas, podemos iluminarlas con puntos de luz enterrados en el suelo, y así jugar con las luces y las sombras.

5. El jardín. Tenemos que buscar un punto focal al que podamos dirigir la atención desde muchos ángulos. Esto puede ser una piscina o cualquier otro elemento de importancia que tengas en el jardín. Una vez elegido nuestro punto de inicio, lo iluminaremos bien, y sus alrededores los recrearemos con luces estratégicas, para así, al mismo tiempo que iluminamos, delimitar el perímetro de la casa.

DECORAR PINTANDO

No te limites a cambiar el color de las paredes. Cuando pintes tu casa, aprovecha para “redecorar”. La pintura de abre muchas posibilidades: ampliar visualmente los espacios, jugar con diferentes tonalidades, resaltar elementos arquitectónicos… Te presentamos algunas ideas y claves para conseguir éstos y otros efectos. ¿Te atreves?

PUERTAS, VENTANAS Y OTROS ELEMENTOS

Al escoger el color de las paredes, es básico elegir al mismo tiempo el de las puertas, que pueden pintarse igual que las paredes o bien de un color distinto, para que destaquen como un elemento de curativo más de la casa. En este caso, si eliges un color claro para las paredes, pinta las puertas en una tonalidad oscura, y a la inversa, buscando siempre el contraste.

Las ventanas son un punto de referencia importante a la hora de pintar una habitación. Si son decorativas, resáltalas con un color que contrate con el de las paredes. Si son básicamente funcionales, lo mejor es elegir un color suave para que pasen desapercibidas. Si las pintas blancas, darás mas protagonismo a la vista exterior.

Si la estancia que vas a pintar cuenta con los elementos arquitectónicos como arcos, vigas o columnas, realzarás su belleza si los pintas de colores neutros y más claros que las paredes, siendo el blanco la mejor opción para que realmente destaquen. En cambio, puedes ocultar tuberías y radiadores pintándolos del mismo color que las paredes.

LOS COLORES MANDAN

¿COLORES FRÍOS O TONOS CÁLIDOS? De todos los colores fríos, el azul es el más indicado para vestir las habitaciones íntimas de la casa: los dormitorios y los baños. Si pintas de azul una estancia pequeña, ganará en profundidad y, además, quedará más clara y fresca. En cambio, el azul no se aconseja para habitaciones con poca luz natural, ya que quedarían frías y poco acogedoras. Respecto a los tonos cálidos, las variedades de ocres, terracota o colores piedra son los más habituales para decorar el recibidor, el pasillo, el comedor y el salón. En sus tonos más claros, los colores tierra llenan de luz cualquier habitación, son acogedores y transmiten serenidad. Las tonalidades oscuras, en cambio, permiten aportar calidez a las estancias muy altas o espaciosas.

¿FRESCO, RELAJANTE O TONIFICANTE? Los colores claros son ideales para dotar de placidez una habitación. Así, una estancia que utilice el verde pálido como color base tiene garantizado un ambiente relajante. El amarillo claro como el prímula, también consiguen este efecto, sobre todo en texturas mates. En ambientes de trabajo son ideales el celeste y los tonos claros de azul, ya que aportan serenidad. Los colores neutros, al reflejar la luz, crean un ambiente luminoso y seco, que contribuye a realzar las texturas naturales. Los colores tierra en sus tonos más claros contribuyen a intensificar esta sensación, y una habitación pintada de azul suave también parece mas refrescante. Las vigas pintadas de color crema también aligeran el ambiente. Los colores vivos y brillantes (rojo, amarillo, verde lima, fucsia…) tienen un efecto tonificante: contribuyen a “energizar” el ambiente. Son muy apropiados para cuartos de juegos o ambientes lúdicos, pero desaconsejables para dormitorios o zonas de estudio o lecturas.

EFECTOS VISUALES

GANAR AMPLITUD. Las estancias pequeñas se amplían visualmente si se pintan con colores claros, ya que intensifican la sensación de lejanía. El efecto es más pronunciado si usas un mismo color en paredes y techo. En baños o cocinas alargados, puedes alicatar la pared hasta la mitad y pintar la parte superior como el techo, creando una frontera visual que los amplía.

ESPACIOS MÁS LUMINOSOS. Las habitaciones más oscuras pueden ganar en luminosidad mediante el color. Los tonos neutros, como el blanco o el crema, reflejan la luz y la multiplican, creando ambientes diáfanos. En espacios de poca luz natural, el mostaza y los ocres llenan de resplandor la habitación. Pintar el techo de amarillo suave es otra opción para bañar de luz la habitación.

HABITACIONES ALARGADAS. Para suavizar los contrastes y dotar de cierto equilibrio una estancia demasiado alargada o de proporciones irregulares, puedes pintar dos paredes enfrentadas en un tono más oscuro que el empleado en las otras dos. Otra solución es usar colores oscuros como el verde y el terracota, ya que producen un efecto envolvente que equilibra el espacio.

ESTANCIAS DIÁFANAS. Los espacios abiertos y con pocos muebles tienen en el color blanco a su mejor aliado, ya que potencia la sensación de orden y pureza que busca este tipo de decoración. Para romper la monotonía y delimitar ambientes, podemos pintar alguna de las paredes con un estuco al frío en un color más intenso, cuyo acabado brillante resulta muy efectista.

CONTINUIDAD DECORATIVA. Para dar continuidad a la decoración, lo más habitual es pintar toda la casa del mismo color. Otra solución es usar la misma base aunque variando el tono, la técnica de aplicación o la proporción de los colores en cada una de las estancias, obteniendo así tonalidades similares. Ten en cuenta que los tonos deberán ser más claros en las estancias menos luminosas.

INTEGRAR VARIOS AMBIENTES. En las estancias espaciosas o que integran más de un ambiente, como un salón comedor, una buena idea es pintar las paredes en colores cálidos, como ocres o calderas suaves: así se obtiene una atmósfera más envolvente y acogedora, unificando las diferentes zonas. Colores más oscuros como el castaño, también consiguen ese efecto.

PINTAR… Y DECORAR

POTENCIAR LA DECORACIÓN. Si deseas que las paredes sean sólo un fondo para resaltar el mobiliario, o si quieres dar protagonismo a las telas y tapicerías, la mejor opción son los colores neutros: cremas, beiges, piedras… En este caso, es importante que pintes también la carpintería del mismo tono que la pared, para que puertas y ventanas pasen desapercibidas.

COORDINAR TONALIDADES. Si lo que buscas es una atmósfera serena y equilibrada, en la que nada destaque, las paredes deben seguir la misma gama cromática que los muebles o las telas. Otra opción es trasladar a la pared alguno de los tonos de un estampado o bien elegir un color que se repita en los pequeños complementos, como cojines, pantallas de lámpara o alfombras.

PARA DECORACIONES CLÁSICAS. Las paredes vestidas con un falso estuco al agua en sus tonos más cálidos como el ocre o el vainilla, realzan la sobriedad del mobiliario. Una opción más osada, aunque de acabado depurado, es la técnica del papel de seda (80 € / metro cuadrado), que otorga a las paredes un aspecto arrugado y elegante, de textura parecida al ante.

DECORACIONES PRECIOSISTAS. Los tonos más oscuros de la gama de los tierra, combinados con malvas, recrean ambientes suntuosos, ideales para decoraciones ricas en detalles. Con matices puntuales de blanco, se realzan los objetos de cerámica y las antigüedades, y se enfatiza la nobleza de las piezas de madera. Otras opciones son el esponjado y el trapeado en crema.

A cada habitacion, su pintura

PINTAR EL DORMITORIO NO ES LO MISMO QUE EL SALON

Si para cada estancia de la casa has proyectado una decoración diferente, ¿por qué pintar todas las habitaciones del mismo modo? Te explicamos, cuarto por cuarto, qué tipo de pintura es la más adecuada para esa habitación, y qué técnicas pueden resultarán idóneas. Telo aseguramos: tu casa respirará un ambiente mucho más personal y confortable.

ZONAS DE PASO

Los recibidores y pasillos suelen ser zonas poco luminosas; lo mejor es usar colores claros, que los dotarán de mayor claridad. En estas zonas queda muy bien como complemento decorativo pintar un zócalo alto con la técnica del falso estuco a rayas (40 €/metro cuadrado). En pasillos muy altos y estrechos, pinta el techo de un tono más oscuro que las paredes.

EL SALÓN

Es la estancia reina de la casa, por lo que su decoración debe cuidarse al detalle. La técnica del esponjado (25 €/metro cuadrado) en colores cálidos, como el terracota o el ocre, es ideal para destacar una de sus paredes. También el trapeado (25 €/metro cuadrado), aplicado en los tonos más pálidos de la gama de los tierra, crea salones más luminosos y amplios.

EL DORMITORIO PRINCIPAL

Para recrear ambientes íntimos y cálidos son ideales los tonos tierra. En cambio, si lo que deseamos es un espacio fresco y ligero, el azul pálido es una apuesta segura. Un truco para dormitorios de pocos metros es aplicar un esponjado en la pared del cabecero, o bien realizar un trapeado en forma de zócalo: así darás más profundidad al espacio.

EL DORMITORIO INFANTIL

Al pintar estas estancias, los criterios estéticos son tan importantes como los prácticos. La veladura (25 € / metro cuadrado) en tonos claros, realizada con pintura plástica, es una opción perfecta, ya que resulta muy resistente a los golpes y puede lavarse. Como complemento decorativo, puedes aplicar unos motivos estarcidos a modo de cenefa.

EL DORMITORIO JUVENIL

La técnica del peinado potencia el aire el aire informal de las estancias decoradas con mobiliario de líneas funcionales, como los estudios o los dormitorios juveniles. Los colores claros y las tonalidades frías del amarillo resultan idóneos, ya que las paredes adquieren un efecto limpio y luminoso, muy acorde con la ligereza de este tipo de decoración.

LA COCINA

Es una de las estancias con más desgaste de la casa, por lo que necesita una pintura sufrida y resistente. La pintura plástica mate (20 €/metro cuadrado), es idónea para esta zona, ya que es fácilmente lavable. Otras técnicas adecuadas para esta estancia por su resistencia son el punteado (20 €/metro cuadrado) y el estuco aplicado al frío en tonos cálidos (50 €/metro cuadrado).

EL BAÑO

Por su acabado, el marmoteado es una de las técnicas más aconsejables para el baño. Para conseguir más apariencia de piedra natural, se pueden cuartear simulando láminas. En ocre y gris es ideal para esta estancia, aunque su precio es elevado (a partir de 80 €/metro cuadrado). Por su textura impermeable, el falso estuco también resulta apropiado.

LA TERRAZA.

En las terrazas no sólo es importante el tipo de pintura, que deberá ser especial para exteriores, sino también el color. Los tonos tierra, como el terracota o el ladrillo, realzan la vegetación, ya que evocan las tonalidades del campo, no es recomendable pintarla de blanco, ya que es un color inexistente en la naturaleza que transmite artificiosidad.

Claves para decorar… El recibidor

EL MUEBLE RECIBIDOR

El mueble recibidor tendrá mayor o menor medida y protagonismo según el tipo de vivienda. Es una zona de paso, de llegada, casi pública. Ahí se dejan los abrigos, el paraguas, los bolsos y, a veces, incluso los zapatos. Todos aquellos accesorios que se necesitan para desenvolverse fuera de casa, pero de los que es preciso despojarse al llegar a ella para entrar con libertad al “área privada”. Veamos algunas pautas para decorarlo.

DIMENSIONES

Su tamaño debe equilibrarse con el del resto de la vivienda. Así si la casa es pequeña, es recomendable que el mueble recibidor transmita la sensación de amplitud; por el contrario si la casa es grande, debe ser acogedor.

Muchas veces, sólo se cuenta con poco más de un metro cuadrado para el mueble recibidor. Es difícil intentar ganar espacio allí donde no existe. La solución idónea es conseguirlo a través de la combinación de efectos ópticos , ya sea con la instalación de un espejo, con el color o con la textura de las paredes. Los colores fríos son el azul, el violeta y el verde. Los colores fríos distancian, mientras que los cálidos atraen. Por eso, para una estancia pequeña se utiliza la técnica de pintarla con un color frío único, siempre en matices claros, para conseguir así el efecto de agrandarla visualmente. Otro clásico para lograr este efecto es el blanco, también utilizado en puertas y rodapiés.

Si se posee espacio y claridad, se pueden utilizar colores más puros y en matices más fuertes. La división horizontal de los paramentos verticales ayudará a crear una zona rica en texturas y formas. Se puede dividir la pared en dos áreas, separadas por una moldura. La parte inferior se realza colocando un zócalo de madera, empapelando, pegando tela o pintado de un tono más oscuro con respecto al que llevará la parte superior.

ILUMINACIÓN

El distribuidor en un piso suele carecer de luz natural propia, por lo que es un recurso habitual colocar cristales en la puerta del salón, comedor, para recibir iluminación indirecta. Aquí, y en general en todas las zonas de paso, sí se pueden utilizar halógenos, ya que aunque su iluminación no es la más adecuada por crear zonas de sombra, sí dan a muebles recibidores y pasillos una iluminación general suficiente. Si existe una ventana, se puede colocar un visillo o un estor traslúcido que preserve la intimidad del recinto. No es preciso oscurecerlo al ser una zona de paso.

DE LOS “INTEGRADOS” A LOS XXL

Si no se dispone de un espacio en la casa para tener un mueble recibidor independiente, se puede integrar al salón una zona de recibidor con algo de intimidad, colocando un biombo o un mueble de doble uso, que por ejemplo sea armario por un lado y estantería por otro. Si se quiere que el mueble recibidor tenga luz natural, uno de los tabiques puedes hacerlo de pavés, o con una celosía que combine madera y cristal traslúcido. De esta forma el mueble recibidor tendrá una entrada de luz pero se mantienen separadas las estancias.

En una vivienda amplia, el distribuidor por lo general está diseñado en proporción al resto de la casa. Muchas veces cuenta con luz natural propia. Quizás nazca en él una escalera para una segunda planta, o se incluya un escritorio y un pequeño sillón.

COMPLEMENTOS INDISPENSABLES

Por regla general, los recibidores son de planta rectangular y suelen amueblarse con una cómoda sobre la que se coloca un espejo de grandes proporciones, lo que da una mayor sensación de amplitud. Esta pieza se ha convertido en imprescindible a la hora de vestir el recibidor, aunque se puede omitir en aquellos vestíbulos de pequeñas dimensiones, ya que resta espacio a la entrada.

Sobre ella si es posible colocaremos una pequeña lámpara de sobremesa que proporcione luz indirecta suave, y algún elementos decorativo (bandeja, caja…) donde dejar las llaves, el correo, etc… No hay que olvidar perchero y paragüero, y si por dimensiones es posible, un banco zapatero.