MESAS DE COMEDOR DE GALA, CENAS DE LUJO

Mesas de comedor

Decorar una mesa de comedor de gala es fácil y aunque la decoración no es lo tuyo, lo sabes y lo aceptas. Tampoco estás dispuesta a matarte para competir con tu suegra, y eres consciente que tienes todas las de perder. No hay problema, puedes imponer tu estilo propio más allá de tendencias o modas. No hay que dejar de ser práctico: en este reportaje, lleno de ideas para decorar tus mejores mesas de Navidad, te lo demostramos.

 

Aunque nunca antes hayas decorado una mesa de gala, no te agobies, es fácil. Busca una jarra u otro recipiente que puedas utilizar de jarrón. Ten en cuenta que si lo vas a usar de centro de mesa no debe ser muy alto para no obstaculizar el campo de visión de los comensales. Anímate a crear tu propio “bouquet” con tus flores favoritas. Pero si no tienes tiempo de ir a la floristería, una idea muy original es llenar el recipiente con frutas y verduras frescas, sumergidas en agua y con algún tallo largo darán un toque muy personal a tu mesa. Elige los colores de las frutas a juego con la vajilla y el mantel (un jarrón lleno de mandarinas da un toque fresco a la seria mesa navideña, y además aromatizará dulcemente el ambiente).

Puedes completar la decoración con pequeñas velitas repartidas por toda la mesa. Utiliza esos vasitos que te han quedado desparejados, o que te regalaron y se rompieron… no tienen porqué ser todos iguales, ser “chic” no te permite encorsetarte en el “todo a juego”.

Si no dispones de mucho espacio, puedes montar una “mesa dulce” en un rincón en la que coloques con gracia el postre que hayas preparado (o que haya traído algún invitado) y los dulces navideños. Torres de turrones, trenes de polvorones, pirámides de mazapán… ¡sólo necesitas imaginación! De esta forma no tienes que sacar los platos de postre, porque podéis ir “picando” conforme os vaya apeteciendo y avance la velada. Una sugerencia, deja esta “mesa dulce” montada todos los días que duran las fiestas: con las visitas y compromisos siempre tendrás algo de comer que ofrecerles y sólo te quedará preparar un café o una copa (según la hora). ¡Te ahorrarás un montón de trabajo y tus invitados estarán encantados!

Claves para decorar… El recibidor

EL MUEBLE RECIBIDOR

El mueble recibidor tendrá mayor o menor medida y protagonismo según el tipo de vivienda. Es una zona de paso, de llegada, casi pública. Ahí se dejan los abrigos, el paraguas, los bolsos y, a veces, incluso los zapatos. Todos aquellos accesorios que se necesitan para desenvolverse fuera de casa, pero de los que es preciso despojarse al llegar a ella para entrar con libertad al “área privada”. Veamos algunas pautas para decorarlo.

DIMENSIONES

Su tamaño debe equilibrarse con el del resto de la vivienda. Así si la casa es pequeña, es recomendable que el mueble recibidor transmita la sensación de amplitud; por el contrario si la casa es grande, debe ser acogedor.

Muchas veces, sólo se cuenta con poco más de un metro cuadrado para el mueble recibidor. Es difícil intentar ganar espacio allí donde no existe. La solución idónea es conseguirlo a través de la combinación de efectos ópticos , ya sea con la instalación de un espejo, con el color o con la textura de las paredes. Los colores fríos son el azul, el violeta y el verde. Los colores fríos distancian, mientras que los cálidos atraen. Por eso, para una estancia pequeña se utiliza la técnica de pintarla con un color frío único, siempre en matices claros, para conseguir así el efecto de agrandarla visualmente. Otro clásico para lograr este efecto es el blanco, también utilizado en puertas y rodapiés.

Si se posee espacio y claridad, se pueden utilizar colores más puros y en matices más fuertes. La división horizontal de los paramentos verticales ayudará a crear una zona rica en texturas y formas. Se puede dividir la pared en dos áreas, separadas por una moldura. La parte inferior se realza colocando un zócalo de madera, empapelando, pegando tela o pintado de un tono más oscuro con respecto al que llevará la parte superior.

ILUMINACIÓN

El distribuidor en un piso suele carecer de luz natural propia, por lo que es un recurso habitual colocar cristales en la puerta del salón, comedor, para recibir iluminación indirecta. Aquí, y en general en todas las zonas de paso, sí se pueden utilizar halógenos, ya que aunque su iluminación no es la más adecuada por crear zonas de sombra, sí dan a muebles recibidores y pasillos una iluminación general suficiente. Si existe una ventana, se puede colocar un visillo o un estor traslúcido que preserve la intimidad del recinto. No es preciso oscurecerlo al ser una zona de paso.

DE LOS “INTEGRADOS” A LOS XXL

Si no se dispone de un espacio en la casa para tener un mueble recibidor independiente, se puede integrar al salón una zona de recibidor con algo de intimidad, colocando un biombo o un mueble de doble uso, que por ejemplo sea armario por un lado y estantería por otro. Si se quiere que el mueble recibidor tenga luz natural, uno de los tabiques puedes hacerlo de pavés, o con una celosía que combine madera y cristal traslúcido. De esta forma el mueble recibidor tendrá una entrada de luz pero se mantienen separadas las estancias.

En una vivienda amplia, el distribuidor por lo general está diseñado en proporción al resto de la casa. Muchas veces cuenta con luz natural propia. Quizás nazca en él una escalera para una segunda planta, o se incluya un escritorio y un pequeño sillón.

COMPLEMENTOS INDISPENSABLES

Por regla general, los recibidores son de planta rectangular y suelen amueblarse con una cómoda sobre la que se coloca un espejo de grandes proporciones, lo que da una mayor sensación de amplitud. Esta pieza se ha convertido en imprescindible a la hora de vestir el recibidor, aunque se puede omitir en aquellos vestíbulos de pequeñas dimensiones, ya que resta espacio a la entrada.

Sobre ella si es posible colocaremos una pequeña lámpara de sobremesa que proporcione luz indirecta suave, y algún elementos decorativo (bandeja, caja…) donde dejar las llaves, el correo, etc… No hay que olvidar perchero y paragüero, y si por dimensiones es posible, un banco zapatero.